QUE TE HEMOS HECHO ARGENTINA!!!

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Desde que eras el centro en la extensión territorial del colonialismo virreinal soñabas con convertirte en una Nación donde reinara la paz, el bienestar y la felicidad entre tus habitantes.

Te entusiasmabas con las características con que te había dotado la sabia naturaleza. Y te honrabas de tus habitantes que, con un nonato sentido de Patria, expulsaron nuevos invasores, armando con sus propias manos barricadas, pozos y trincheras y usando líquidos hirviendo como arma de defensa.

Pero desde la temprana historia comenzamos a destruir tu sueño.

Sabedora de que en tus entrañas cobijabas recursos naturales que se iban a convertir en bienes económicos, conocedora de tus ríos y tus cordilleras, tus llanuras y tus bosques, tus climas y tus suelos, fértiles como ningunos, como no ibas a imaginar ese sueño de tu grandeza como Nación y de felicidad para tu Pueblo

Sin embargo, desde aquel primer grito de independencia surgido en mayo, fuimos permitiendo y naturalizando que nuestro destino lo iban a delinear los que saqueaban tus recursos asociándose a intereses ajenos a tu sueño.

La tardanza en firmar tu partida de nacimiento para luego declararte independiente de una sola potencia colonizadora te hicieron sospechar, pero volviste a recuperar tranquilidad cuando un tal Medrano se avivo y logro que en tu primer documento de identidad dijera «…y toda otra dominación extranjera».

El primer acto de corrupción y entrega que fue el prestamo de la Baring Brothers, y simultaneo a la aparición del exilio (San Martin) y el fusilamiento (Dorrego), productos ambos de la intolerancia clasista y entreguista.

Comenzabamos a sabotear tu anhelo cuando nos impusieron, y asumimos como parte de nuestra cultura, la relación social entre dos colectivos biunívocos: opresor/oprimido, para darnos la identidad de sujetos saqueadores y saqueados.

Miraste con asombro como esas identidades en pugna te sumergieron en una lucha fraticida, hasta que un general con mas derrotas que victorias te reafirmo que la unidad nacional iba a ser con supremacía porteña. Y para consolidar esa idea se dedico a escribir tu historia, esa historia que escriben los que ganan.

Así te fuimos ilusionando que tu futuro surgiría de la voluntad popular, ocultando que esa voluntad iba a estar impregnada de fraude y restricciones.

Luego te hicimos creer que la justicia imperaba en tu territorio, sin decirte que ese sistema judicial se organizaba con el mandato de proteger a quienes te saqueaban y hambreaban a tu ciudadanía.

Mas tarde, cuando la voluntad popular se libero del fraude y las restricciones, fueron las dictaduras las que ponían limites a esa voluntad popular, aumentando cada vez mas su nivel de crueldad inhumana, y te hicimos testigo de la inédita desventura de unas fuerzas armadas bombardeando a su propio pueblo hasta llegar al extremo de diezmar toda una generación con las desapariciones, fusilamientos, encarcelamientos y exilios.

Y esas conductas te las contaban con el argumento de poner orden y defender tu estilo de vida «occidental y cristiano»

Luego perfeccionaron el engaño, los jefes de redacción remplazaron a los generales, brigadieres y almirantes, y los medios de comunicación a los tanques, aviones y buques- Ahora el argumento justificatorio era «combatir la corrupción y el autoritarismo para defender la república»

La triada de medios, inteligencia y judicatura se encargaría de disciplinar a todos aquellos que desde un cargo público se atrevieran a cuestionar esa relación colectiva de opresor-oprimido y saqueador-saqueado, intentando distribuir el fruto de tus riquezas en función de tus sueños de grandeza nacional y felicidad popular.

Y así llegamos a esta realidad, inmersos en un bucle periódico como surgido de «El día de la marmota», donde nosotros, tus habitantes, en una mezcla de ingenuidad, indolencia e ignorancia, con nuestras propias conductas políticas, ponemos nuestra voluntad popular al servicio de una democracia simulada y una republica mutilada.

Donde la relación opresor-oprimido nos la esconden y actúan sobre nuestra subjetividad hablándonos de una antigua grandeza tuya mientras te llevan a un futuro donde tu condición de republica federal pasara a ser una Federación de Enclaves Económicos Unidos.

Y esa voluntad popular hoy se muestra inerme ante el saqueo impune de tus, nuestros, recursos naturales llevado adelante por un presidente sociópata, mitómano, con un sistema cognitivo de dudosa capacidad, y cuya única misión es lograr tu disolución como Nación y la fragmentación social de tus habitantes. Sin olvidar el colaboracionismo de gobernadores cuya mediocridad los hace soñar con que permitir el saqueo de tus recursos convertirá sus territorios en fotocopias de emiratos árabes.

Ese colaboracionismo refleja también que esa voluntad popular naturalizó una estafa en la representación política de tus intereses y nuestros intereses, porque la expresamos actuando en una democracia simulada, delegando nuestra representación en una clase política que se mueve al ritmo de sus bolsillos, transformándose en auténticos mercenarios al servicio de quienes te saquean, convirtiéndose en cómplices primarios del latrocinio en marcha.

Y como si fuera poco, convivimos con jueces y fiscales que, sin tapujo alguno, fungen de custodios del saqueo y de coraza para los saqueadores, mutilando a la republica en la que te quisiste convertir.

Fue con esa mezcla de ingenuidad, indolencia e ignorancia que fuimos arrancándote girones de tus sueños, esos que están en el contrato que firmamos vos y nosotros , proponiéndonos «constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino»:

Y acá estamos. Mirando lo que te hemos hecho, Argentina.

Pero mantengamos viva la esperanza Nación querida, porque podemos interpretar el refrán para decirte que “No hay mal que dure cien años, ni pueblo que lo resista”

Entonces te digo Argentina, que mas temprano que tarde dejaremos atrás este presente. Y de nuestra conducta volverá a surgir esa voluntad popular que rechazó invasores con líquidos hirviendo, que puso en jaque al proyecto del centroporteñismo durante 50 años, que dio su sangre en los Talleres Vassena y en la Patagonia rebelándose contra la explotación laboral, que un día de octubre forjó el nacimiento del movimiento de masas mas grande de América, que liderados por los obreros con el mejor salario de América hizo puebladas históricas, y que, sosteniendo banderas nacionales y populares, revirtió proscripciones y derrotó dictaduras.

Por eso no dudes Argentina que esa voluntad popular encontrará un camino, «Que bien podría ser la unión de los que aún estamos vivos, para torcer nuestro destino (*), y así encontrar una solución a los daños perpetrados por quienes nos llevaron a una democracia simulada y una republica mutilada solo para saquearte a vos y empobrecernos a nosotros.

Amen.

Abrazo y hasta pronto.

Les dejo la canción que escuché mientras revisaba este escrito.

(*) Informe de situación- Gracias Víctor Heredia.


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