
¿Cómo llegamos a caer en manos de un fanático, con matices mesiánicos, que dándole un significado selvático a la palabra «libertad» pretende utilizar a la Argentina como conejito de indias para un experimento socio-económico nunca realizado en la historia moderna del mundo?.
¿Cómo llegamos a tener un gobierno conformado por personajes que son parte de los fracasos recientes vividos por nuestra sociedad?.
¿Cómo llegamos a legitimar el mismo modelo deshumanizado de pais que ya sufrimos desde 1976 en adelante, con la única excepción de lo diferente vivido entre 2003/2015?.
¿Alguien tiene una explicación para esto?
Lo que complejiza encontrar una respuesta es un dato que formó parte de mi posteo anterior, en el cual segmentando por edad el padrón de la ultima elección encontrábamos que de ese universo de argentinos y argentinas, el 67% tenía conciencia económica y social durante el gobierno de Macri, el 50% la tenia durante el periodo de Macri/Menem/De la Rúa y el 20% vivenció todas las debacles socio-económicas desde el 1976 hasta hoy.
¿Cómo explicar la falta de memoria histórica sobre vivencias ya experimentadas?
Y continuaba en aquel escrito, haciendo alusión a la transversalidad contenida en ese 56% de voto emitido y a la explicación buscada: «Lo mejor será esperar que esa explicación nos la den el 56% de inquilinos, de tenedores de plazos fijos, de jubilados, de propietarios de PyMes, de trabajadores privados y públicos, de jubilados, de desocupados, de trabajadores en negro, de jóvenes estudiantes, de científicos y profesionales universitarios.«
Mientras esperamos esa explicación, que nos permita entender las demandas contenidas en ese 56% de la sociedad, demandas que desde el campo nacional y popular no se supo interpretar, encuentro algunas puntas del hilo donde hay que empezar a tirar para desenmarañar las causas que, articulándose, permitieron que aquello que, en sus comienzos, definiera al 2023 como «el año que estaremos en peligro» se terminara materializando finalmente en el peligro que nos rodea y a cuya merced quedamos.
Peligro, vuelvo otra vez, que surge de políticas que construirán un modelo socio-económico que hundirá a las mayorías populares en un mundo donde abunden las carencias y falten los derechos, que las dejará indefensas por el uso del Código Penal como disciplinamiento de sus dirigencias representativas y cuyos actos de rebeldía serán reprimidos sin clemencia.
LAS PUNTAS DEL HILO PARA EMPEZAR A TIRAR.
He negado la derechización de la sociedad argentina, expresando que solo lo reconocería cuando esa sociedad acepte mansa y resignadamente volver al modelo socioeconómico del Centenario, ese que reflejo claramente “El Estado de las Clases Obreras en el Interior de la República”, del Dr. Juan Bialet Massé.
Lo que he sostenido es la existencia en la sociedad de una insatisfacción democrática, sobre la cual habrá que empezar a hurgar para comenzar a construir un futuro distinto a este de hoy, para evitar que, como cantara Serrat, «con la resaca a cuesta, vuelva el pobre a la pobreza y vuelva el rico a su riqueza» como resultado de un proceso electoral.
El sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, en un articulo titulado «Los modos de producción de ignorancia» (26/03/19), habla de lo que el llama la ignorancia producida.
Dice el autor citado, que este proceso «…ha sido activado con frecuencia en los últimos cincuenta años, sobre todo en países que han pasado por largos períodos de conflicto social (que) tuvieron causas en gravísima desigualdad socioeconómica, (…) que contribuyen a producir una democracia de baja intensidad (…) y al hacerlo, convierte la buena fe de los que de ella son víctimas en jugadores ingenuos o extras en un juego perverso donde siempre pierden y, más que eso, se autoinfligen la derrota.»
[Va de suyo que este concepto de derrota autoinfligida excede el sentido agonal de perder en una contienda electoral,]
También define lo que considera herramientas para esta producción de ignorancia:
1- atribuir a un conocimiento el sentido exclusivo de verdadero y riguroso; 2- producir colectivamente amnesia y olvido; 3- producción masiva de conocimientos de cuya falsedad los productores son plenamente conscientes.
No debiera requerir mucho esfuerzo de nuestra parte reconocer rápidamente la similitud de lo descripto por don Boaventura y su ignorancia producida, con lo que muchos de nosotros llamamos creación de sentido efectuado desde las usinas políticas, economicas, judiciales. sociales y comunicacionales.
[También lo vivimos en el área de la salud durante la pandemia]
Estoy convencido que acá están los hilos para comenzar a tirar.
Pienso desde este humilde blog, poder contribuir a interpelar ese «conocimiento verdadero y riguroso», que busca «producir colectivamente amnesia y olvido», y de «cuya falsedad» sus divulgadores son plenamente conscientes, y lograr así que recuperemos la memoria histórica de nuestra conciencia nacional y nuestra. procedencia popular.
Pero eso será tarea futura.
Hoy finalizo deseando sinceramente que vivan estas fiestas compartiendo junto a sus seres queridos.
Hasta pronto.