CAMBIAR LOCO POR CUERDO…¿mileismo sin Milei o la manada de osos?

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Mientras el mundial de futbol nos va despertando esa pasión nacionalista que surge por grandes triunfos deportivos pero permanece adormecida ante causas mas meritorias de ocasionarlo, la miserabilidad política (*) que campea en el país sigue su curso.

Y nos debemos preparar para lo que viene.

Según periodistas y analistas políticos, incluyendo a los verdaderos y también a aquellos operadores políticos que fungen de periodistas o analistas, el llamado Circulo Rojo, la muy amable denominación que se utiliza para referirse a la oligarquía diversificada y saqueadora y sus aliados foráneos, ha comenzado a mirar de reojo a Milei. Y no precisamente por cuestionar sus políticas.

Entre los correveidiles que alimentan los «off de récord» del periodismo, y frecuentan los corrillos de la elite empresarial, ha tomado relieve el murmullo de que un sector de ese Poder Económico ya empieza a mover sus fichas para reemplazar a Milei.

Y ante la vacante de representatividad que ha creado la miserabilidad política (*) que nos enmarca, es posible que en el futuro se presenten dos opciones.

El mileismo sin Milei o la manada de osos.

Veamos

MILEISMO SIN MILEI

Esa elite empresarial, representativa de corporaciones nativas y foráneas, reconoce en Milei la aplicación a pie juntillas del modelo de país por ellos pergeñados. El brutal desguace sobre la soberanía, la economía y la organización social lo consideran un logro destinado a fortalecer la concentración de poder y riquezas en sus propias manos. Nada nuevo bajo el sol, Tampoco es nada nuevo bajo el sol que durante el pasado, el presente y seguramente en el futuro también, han buscado a como de lugar que ese modelo de país quede vigente ad eternum.

Y la vigencia de ese modelo de país es lo que busca asegurar el poder corporativo proyectando la continuidad de su representación política en futuros gobiernos, algo que desconfían pueda garantizar Milei.

Y es en la búsqueda de esa futura gobernabilidad que pueda mantener el control sobre la sociedad sufriente es que les ha surgido la frase «Hay que cambiar un loco por un cuerdo»

Y no se refieren a la salud mental del actual presidente, aunque nadie pueda asegurar el normal funcionamiento de su sistema cognitivo, sino que se refieren a esa conducta política extraviada que caracteriza a Milei. Y aunque reconocen que con esa conducta, y sin haberle pedido tanto, se logró profundizar la concentración de riquezas y poder en sus manos, no confían que los permanentes desvaríos de esa conducta, que la senadora Bullrich calificó como «emocionalidad importante», garanticen la vigencia de ese modelo que pone el futuro del país definitivamente en sus manos, en función de los enclaves económicos que esta construyendo el concubinato de los tres poderes del Estado, ya explícitamente colonizados por el Poder Económico.

Es por eso que «Los Dueños», esos milmillonarios y millonarios en dólares organizados en A.E.A, U.I.A, SRA, AmCham y los Unicornios tecnológicos, han comenzado a sondear el posible recambio que permita mantener el marco político que asegure la vigencia normativa de la Ley Bases, la modernización laboral, el RIGI, el super RIGI y lo que falta (reforma previsional e impositiva) para poder ejecutar tranquilamente el saqueo final de nuestras riquezas, empobreciendo a las grandes mayorías populares y dejándonos, literalmente, sin Argentina (**)

Ya lanzados en la construcción del «mileismo sin Milei» exploran espacios referenciados con Macri, Bullrich, gobernadores Therians, que siendo libertarios se autoperciben peronistas, y el -por mi llamado- «peronismo Gualeguaychu», que busca imitar la resolución de la Convención radical de 2015.

LA MANADA DE OSOS

Grafton es un diminuto pueblo rural en New Hampshire, EE UU, con cerca de 1.000 habitantes.

En 2004, cientos de personas se trasladaron a para fundar lo que llamaron el Free Town Project (Proyecto del Pueblo Libre) y demostrar la factibilidad del libertarismo creando una comunidad utópica. Este grupo de libertarios se instaló allí y puso en marcha sus ideas, reduciendo las regulaciones e impuestos con el propósito de probar que la intervención gubernamental es opresiva y produce pobreza. Se trataba de demostrar la factibilidad y las bonanzas de una sociedad sin Estado.

Se vivía sin controles, sin regulaciones, con “la libertad individual como el valor político supremo” y el Estado derruido y sin capacidades

La vida de los pobladores se transformó. Y a sus alrededores la naturaleza también se transformo.

En poco tiempo la cantidad de osos había crecido en un 50% y atraídos por la suciedad y los desechos que se acumulaban en las calles agrietadas y llenas de malezas, se trasladaban en manada hacia el «oasis libertario».

En poco tiempo comenzaron los primeros ataques en 150 años de osos a seres humanos. El experimento comenzaba a llegar a su fin. Lejos de ser un problema aislado, el fenómeno de los osos se convirtió en un símbolo del fracaso libertario.

La idea de que la «autorregulación» reemplazaría al Estado colapsó cuando la falta de organización y recursos dejó a Grafton sin la capacidad de resolver sus problemas más básicos, como por ejemplo, el ataque de los osos.

CONCLUSIÓN

Mientras la elite empresarial trabaja en la construcción del mileismo sin Milei, las mayorías populares esperan a nuestra propia manada de osos que ponga fin a este delirio libertario.

Manada de osos que en nuestro país ya ocurrió y se denominó aluvión zoológico o subsuelo de la Patria sublevada.

Amen

Abrazo y hasta pronto.

Les dejo el pogo mas grande y peronista del mundo que escuché mientras revisaba este escrito.

(*) La miserabilidad política tuvo su expresión mas acabada cuando la protección a un corrupto llevada a cabo en Diputados el martes 23/6 termino con «representantes del pueblo» cantando «Adorni no se va, Adorni no se va».

(**) ¿Por qué sin Argentina? El proyecto de ley llamado Inviolabilidad de la propiedad privada, ya con dictamen de comisión en el Senado, permite la compra de tierras por parte de Estados extranjeros con la autorización de los gobiernos provinciales. No hace falta que enumere en manos de quienes están la mayoría de los gobiernos provinciales ni en manos de quienes quedarán nuestras tierras y las riquezas que ellas contienen.


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