
La ilustración que amuebla este post, y que refiere a graficar lo que entiendo será la gestión del gobierno que asume en 10 días, puede generar que alguien piense “ya aparecieron los que quieren que le vaya mal a Milei”
Explico: yo no compro la paparruchada esa de “Quiero que al presidente le vaya bien porque así le va bien al pueblo.”
Esa frase es la trampa cazabobos con la cual se busca que la sociedad otorgue un cheque en blanco para que los presidentes hagan lo que se les cante.
Y si Milei hace lo que se le canta, queramos reconocerlo o no, en la sociedad argentina va a estallar una bomba.
Normalmente después de una aseveración de este tipo, para cubrirse las espaldas y no quedar como blanco de acusaciones tipo “golpista”, “antidemocrático”, “desestabilizador” y otras, se suele agregar el consabido “ojalá me equivoque”.
Tampoco lo voy a hacer.
Porque la que se debería equivocar es la realidad, y esto ya lo sabemos todos: “La única verdad es la realidad”
Y la realidad es la que vivimos con el Proceso genocida, con Menem y con Macri.
Porque Milei es la versión recargada de esas situaciones que ya vivimos.
Y si ya vivimos lo mismo una y otra y otra vez, ¿Por qué vamos a esperar resultados diferentes?.
Bueno, parece que 14.554.560 de argentinos y argentinas si esperan resultados diferentes.
A pesar de vivencias pasadas.
Vivencias sobre las que no podemos negar haberlas experimentados.
Cuando segmentamos etariamente el padrón electoral 2023 encontramos que, con la plena conciencia económica y social que daba la mayoría de edad…
…el 20% del padrón electoral vivió las consecuencias del Proceso genocida.
…el 50% del padrón electoral vivió las consecuencias del menemismo
…el 67% del padrón electoral vivió las consecuencias del macrismo
Sin embargo, ignorando las alarmas que encendía la memoria histórica, ese padrón electoral, con esa integración, permite que el 10 de diciembre se ponga en marcha la cuarta generación de políticas que, otra vez, hundirán a las mayorías populares en un mundo donde abunden las carencias y falten los derechos, que las dejará indefensas por el uso del Código Penal como disciplinamiento de sus dirigencias representativas y cuyos actos de rebeldía serán reprimidos sin clemencia.
Ya expresé que no quiero alardear de conocimientos que no tengo para explicar el comportamiento electoral de la sociedad que hizo presidente a Milei.
[Bueno, en realidad hizo presidentes a un binomio: Milei-Macri]
Lo mejor será esperar que esa explicación nos la den, cuando esa cuenta regresiva del titulo llegue al final, el 56% de inquilinos, de tenedores de plazos fijos, de jubilados, de propietarios de PyMes, de trabajadores privados y públicos, de jubilados, de desocupados, de trabajadores en negro, de jóvenes estudiantes, de científicos y profesionales universitarios.
Así podremos entender las demandas de una sociedad que desde la , hoy amorfa, representación del campo nacional y popular no se pudo interpretar.
Y de eso habrá que hacerse cargo.
Hasta pronto.