DONDE HABITA EL OLVIDO.

Compartir

GUERNICA, HIROSHIMA Y PLAZA DE MAYO.

A Guernica, al pueblo español que la habitaba, la bombardearon pilotos alemanes e italianos.

A Hiroshima, al pueblo japones que la habitaba, la bombardearon pilotos yanquis.

A Plaza de Mayo, al pueblo argentino que la transitaba en un horario de máxima actividad (12:40 hs), la bombardearon pilotos argentinos tripulando aviones de nuestra propia Marina.

El recuerdo de Guernica esta inmortalizado en una obra de Picasso. A Hiroshima se la recuerda con la Ceremonia Conmemorativa de la Paz realizada todos los 6 de agosto. A Plaza de Mayo le buscan el olvido.

Mas de 300 cadáveres y más de un millar de heridos yacían con sus cuerpos destrozados en un hecho provocado no por una fuerza de seguridad, no por un grupo parapolicial, no por una organización subversiva. Fue una de nuestras propias fuerzas armadas la que perpetró el mayor atentado terrorista de nuestra historia.

El intento de revivir estos hechos históricos es criticado con frases del estilo “para no alimentar odios es mejor olvidar el pasado”. Y así el olvido aparece como herramienta que busca anular la comprensión que un pueblo, en tanto sujeto político, debe tener sobre el pasado, ese pasado que lo fue construyendo como comunidad.

Ese silencio infame que busca instalar el olvido sobre hechos relevantes de nuestro pasado estimula la aceptación social de la repetición de esos hechos y de sus autores y cómplices.

Ese silencio infame de la mayoría de los sectores políticos, institucionales y organizacionales sirvió para adormecer reacciones populares que podrían haber evitado hechos similares, como los fusilamientos de José León Suarez, la masacre de Trelew o los asesinatos y desapariciones de la última y sangrienta dictadura militar

Ese olvido buscado por los sectores del privilegio que conviven en nuestra sociedad, aquellos que “se creen los dueños de un país que detestan” (Capusotto dixit), impidió que la sociedad perdiera la compresión de que las fuerzas armadas de aquel entonces eran las terminales políticas de esa oligarquía nativa que pretendía (pretende) arrasar con los derechos sociales que permiten una vida digna para las mayorías. Y así, ante la pasividad social los “salvadores de la patria” que degradaron sus uniformes masacrando a su propio pueblo reaparecían participando de las nefastas dictaduras cívico-militar de la Revolución Libertadora, la Revolución Argentina y el Proceso de Reorganización Nacional.

Ese olvido también permitió el protagonismo de actores civiles que prohijaron y participaron de esos golpes de estados, ocupando cargos en las mismas dictaduras o en gobiernos “democráticos” surgidos durante la proscripción electoral de la voluntad mayoritaria del pueblo argentino. Vayan como mínimo racconto los nombres de Zavala Ortiz, Di Tella, Ghioldi, Mor Roig, de Estrada, Carranza.

Ese olvido, surgido de silencios infames, también se busca actualmente. Intenta que perdamos la comprensión sobre que las nuevas terminales encontradas por ese poder económico, ya descartadas las fuerzas armadas, son los grupos mediáticos, judiciales y políticos, que representan sus intereses y que utilizando fake news, law fare y mentiras de campaña, lograron construir una mayoría electoral que les permitió gobernar al país. Y desde allí lo estragaron con sus acciones de gobierno.

Y que buscan seguir estragándonos en el futuro mediato (2023) presentándose como actores impolutos de un pasado reciente cuyas consecuencias nos agobian. Y para lograrlo necesita que el olvido haya surtido efecto en la sociedad.

Entendamos entonces que cuando el olvido logra su objetivo, esto es que la memoria histórica de un pueblo se adormezca, la historia se convierte en una ficción que nos prepara para repetirla, porque como escribió Lito Nebbia en su canción “Quien quiera oír que oiga”

“Cuando no recordamos
Lo que nos pasa
Nos puede suceder
La misma cosa”

Nota: el titulo de este documento fue tomado de una canción de Joaquin Sabina.


Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *