
Leía hace un tiempo una nota sobre «La Divina Comedia». En ella se decía que Dante Alighieri nos contaba que sobre las puertas de ingreso al Infierno estaba escrito «Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate«, lo que cualquier traductor convierte al castellano en «Abandonad toda esperanza, vosotros que entráis».
Quizás con ese «Abandonad toda esperanza» Dante se refería a que la peor deshumanización que sufre una persona es cuando pierde toda esperanza sobre su vida futura,
De eso se tratará esta entrada.
Tengo la absoluta seguridad que la dirigencia política y sindical esta sumida en el mas grande nivel de degradación en la representación de los intereses nacionales y populares que yo recuerde. Y por otro lado no puedo dejar de reconocer que estamos viviendo un periodo de penumbra intelectual en gran parte de la sociedad.
Dicho esto, pasemos a los bifes.
No existe un imperio sin una área de dominación. Por la tanto su existencia tiene como contrapartida la existencia de una colonia. El imperio es un poder colonizador.
Y ese poder colonizador ha adoptado con el paso del tiempo las características del neo-colonialismo, donde formalmente la región colonizada mantiene su autonomía política, interpretando una farsesca democracia simulada, pero sus decisiones económicas son tomadas por otros actores, ya sean estatales o corporativos.
EL ENCLAVE, ESA HERRAMIENTA NEO-COLONIAL
La economía de enclave es la herramienta donde el periodo post colonial se convierte en neo-colonialismo a través de la subordinación económica de un país a otros Estados o a corporaciones económicas.
El enclave es un modelo productivo instalado en un área territorial en donde grandes corporaciones, extranjeras o nativas, desarrollan actividades extractivas de recursos primarios con destino a la exportación.
Las características principales de estos enclaves son:
1-El desarrollo se realiza a través de capitales extranjeros que pueden, no necesariamente, estar asociados a capitales de corporaciones nativas.
2–Aislamiento económico, sin ninguna integración con las economías locales, sin generar cadenas de valor o transferencias tecnológicas.
3–La producción esta orientada exclusivamente a la exportación.
4–Los bienes de capital, los tecnológicos y los insumos necesarios provienen del extranjeros y las decisiones económicas surgen de Estados tambien extranjeros o de las casas matrices de las corporaciones instaladas.
5–Los beneficios generados por esa producción no quedan en el país donde se desarrolla el enclave, sino que se destina al retorno del capital, pago de dividendos a inversionistas o financiación de otros proyectos en distintos lugares del mundo.
6–No agrega valor a la materia prima extraída y las exporta para su industrialización en el extranjero.
EL ESTADO NACIONAL Y LOS ENCLAVES NEO-COLONIALES.
En la historia de los enclaves y sus orígenes, surge el fuerte estimulo otorgado por los gobiernos de los territorios donde se localizaban.
Estos gobiernos, tanto dominados por otro Estado, en su versión colonial, como los sumidos en una subordinación económica de la versión neo-colonial, fueron y son los encargados de formatear el contexto que garantice el beneficio económico de esos enclaves para las grandes corporaciones que los desarrollan.
Los beneficios fiscales, reduciendo las cargas impositivas, los beneficios aduaneros, eximiendo de derechos de exportación e importación (retenciones y aranceles) y la libre disponibilidad de las divisas exportadas son los principales herramientas con que determinados gobiernos ponen el Estado nacional al servicio de los intereses económicos de Estados extranjeros o corporaciones multinacionales. Y por supuesto, con garantías jurídicas a través de sus propias leyes o entregando las posibles controversias económicas al arbitrio de tribunales surgidos de la prórroga de jurisdicción.
Y como esa penumbra intelectual instalada en vastos estamentos sociales se materializa en el disciplinamiento del sistema cognitivo, es probable que surja la pregunta ¿y que tiene que ver esto con nosotros·?
Contestémosla, entonces.
MILEI, LOS ENCLAVES, LA DISOLUCIÓN NACIONAL Y LA FRAGMENTACIÓN SOCIAL.
Sin buscar referirme a la salud mental del actual presidente y aunque nadie pueda asegurar su normal actividad mental en procesar, almacenar y utilizar información para interactuar con el entorno y tomar decisiones, Milei es el presidente de la Republica Argentina por la legal decisión de una mayoría electoral.
Y es a esa mayoría electoral a quien busco interpelar con la frase, «Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate«, comparando metafóricamente la puerta abierta del infierno de Dante con la decisión electoral que nos hizo entrar al gobierno de Milei.
Y en verdad NO QUIERO de ninguna manera ver a aquellos que, con toda esperanza abandonada, convertidos en ese personaje cinematográfico que cae de un edificio de 50 pisos y que para tranquilizarse mientras cae al vacío, se repite sin cesar: ‘Hasta ahora todo va bien… hasta ahora todo va bien… hasta ahora todo va bien’. ignorando que lo importante no es la caída… es el aterrizaje. («El Odio» (La Haine, 1995)
Pero aun persistiendo ese autoengaño de ignorar las consecuencias, y seguir pensando que las cosas marchan bien, la realidad del impacto contra el suelo es inevitable si no se frena la caída.
Y ese impacto contra el suelo que les/nos espera son las consecuencias futuras de los enclaves que diseña Milei, con su batería de decretos y leyes es consentidas por ignominiosos sectores dirigenciales en poder del Estado y sus tres poderes.
El DNU 70/23, la llamada ley Bases con su RIGI y el proyectado Super RIGI, ya con media sanción en diputados, la modificación que intentan de la Ley de Tierras para permitir su absoluta extranjerización, la adhesión a la llamada Pax Sílica, estructuran la argamasa con que se construyen estos enclaves, cuyos objetivos son, por un lado, la extracción y exportación de recursos naturales (petróleo, gas, minerales, tierras raras) y, por el otro, garantizar a desarrolladores de modelos de Inteligencia Artificial (OpenAI, Antrhopic), a las Big Tech (Google, Meta, Microsoft) y a fabricantes de chips (Nvidia, TSMC), la provisión de cuarzo, litio, energía y reservorios de agua, necesarios para la instalación de los inmensos data center necesarios para desarrollar modelos de IA en beneficio de las señores tecno-feudales.
Los beneficios impositivos, aduaneros, cambiarios, las garantías jurídicas que benefician a esos emprendimientos de capitales corporativos extranjeros destinados a explotar el extractivismo de recursos naturales y su posterior exportación enmarcan totalmente las características del modelo de enclave económico.
Y no podemos pasar por alto la conducta del gobierno mileista, que con su silencio y su falta de reclamos, el avance en la explotación de la cuenca petrolera, situada en el Mar Argentino y sobre la Plataforma Continental Argentina, que realiza la empresa israelí Navitas Petroleum, solo logra abdicar el reclamo histórico de soberanía sobre las Islas Malvinas, parte integrante de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, .
Y esa generación de economías petroleras, mineras, agrícolas, tecnológicas, diseminadas solo en territorios ricos en recursos naturales, sumado a beneficios exclusivos para las Big Tech y sus IA y a la puesta en remate de la superficie territorial de nuestra Patria, conviviendo con un Estado nacional sin recursos y sin poder regulador (lo del Banco Central es otro dislate con el mismo fin), sin cadena de valor integrada, sin proveedores locales de bienes, insumos y servicios, solo aportando mano de obra barata, de los que todavía tengan laburo (para eso salió la reforma laboral), batiendo récords de exportaciones sin que esa riqueza entre al país, concluyen en la pérdida de lazos identitarios, de la memoria colectiva, con una sociedad divididas en compartimentos estancos, con provincias cuyos intereses serán muchas veces contrapuestos entre ellas, debilitando los valores y el sentido de pertenencia a un proyecto común bajo el concepto de Nación.
No tengo dudas que el seguidismo perruno que Milei hace con los intereses geopolíticos y económicos de Trump, Netanyahu y la oligarquía corporativa internacional (seguimiento en modo raza Akita Inu ¿vieron a Hachiko en la película «Siempre a tu lado»?) son parte de un proyecto de disolución nacional y la fragmentación social con destino de colonia.
Las puestas de esa disolución nacional y fragmentación social que llevan a ser colonia, ya están abiertas.
¿Vamos a entrar abandonando toda esperanza?
Abrazos y hasta pronto.
Les dejo la canción que escuché mientras revisaba este escrito.