
La Nación tiene un orden político, jurídico y económico que surge de su Constitución. Es lo que se podría llamar un «manual de instrucciones» para el desarrollo de las actividades que desarrolle su población dentro de su territorio. Y cuando digo «actividades» me refiero a TODAS, loe que incluye la toma de deuda en monedas extranjeras.
Tengo el total convencimiento de la necesidad de una nueva reforma constitucional, ya que considero a la reforma de 1994 absolutamente inválida para desarrollar el potencial del país a futuro. Pero no es ese el motivo de esta entrada. En realidad la degradación a la que me refiero no es por la norma constitucional sino por la desnaturalización que se ha hecho de ese «manual de instrucciones» con sus graves consecuencias.
Ahora te explico.
La desnaturalización de las normas constitucionales generan consecuencias graves que todavía no son asumidas por una gran parte de nuestra sociedad, que se encuentra inmersa en una torpeza notable en comprender las cosas.
Y esas consecuencias, políticas, económicas, sociales, culturales, se originan cuando ese orden político y jurídico del «manual de instrucciones» se desvirtúa de tal manera que nos han llevado a un proceso en el cual se va abonando poco a poco el camino de la disolución nacional y la fragmentación social.
Expliquemos la realidad que me infieren a utilizar estos términos.
DISOLUCIÓN NACIONAL: Sin estar ligado a procesos de secesión política, la disolución nacional se comienza a expresar cuando el colectivo social deja de identificarse con un proyecto nacional común, a menudo debido a desigualdades económicas existentes. Esto ocurre cuando desde la política se busca exacerbar intereses económicos surgidos por la localización territorial de recursos naturales altamente generadores de beneficios económicos, lo que hace surgir situaciones donde las provincias, en franca competencia por intereses muchas veces contrapuestos entre ellas, debilitan los valores y el sentido de pertenencia a un proyecto común de nación.
Lo estamos viendo con la parcelación de los recursos naturales, surgidas de la reforma constitucional de 1994, que con las características de enclaves económicos dado por las políticas del gobierno nacional focalizan sus beneficios en los Estados provinciales poseedores de esos recursos.
Un ejemplo de esto es el adelanto de regalías futuras por un monto de 155 millones de dólares que 13 empresas operadoras de Vaca Muerta entregaran al gobierno provincial de Neuquén, para que se inviertan en infraestructuras viales, que produce beneficios provinciales como un efecto colateral, ya que el verdadero objetivo es el de potenciar los beneficios del RIGI a YPF, Chevrón, Pan American Energy, Pluspetrol, Pampa Energía entre otras.
Entonces vemos con claridad que recursos naturales, propios del territorio nacional, derraman réditos económicos en un Estado provincial para el beneficio de empresas privadas.
Otra clara visibilización de este proceso es el flamante acuerdo con EE.UU llamado Corredor Andes-Atlántico, cuyo objetivo principal es conectar y modernizar la infraestructura de transporte que une los centros de producción minera del noroeste y la cuenca hidrocarburífera de Vaca Muerta en Neuquén con los puertos del Atlántico para facilitar la salida de los recursos naturales y disminuir los costos de transportes para las empresas privadas que se los llevan a precio de remate.
Cualquier semejanza que se encuentre con el dibujo de las líneas férreas hechas por empresas inglesas para beneficios de Inglaterra, no es casualidad. Solo se diferencian diferencia por ser estas una expresión del colonialismo imperial, y el Andes-Atlántico refleja a un neocolonialismo corporativo.
Pero la representación mas notoria de esa perdida de pertenencia a un un proyecto común de nación lo exterioriza la absurda conducta de gobernadores y legisladores de provincias del Norte que, para obtener beneficios energéticos como zonas de altas temperaturas, acceden a modificar la ley de Zonas Frías, sacrificando el beneficio que esa ley le daba a provincias del Centro, Sur y Oeste.
FRAGMENTACIÓN SOCIAL: No trata simplemente de las diferencias económicas entre distintas capas sociales, sino que precisamente esa injusta distribución del ingreso nacional junto a la inaccesible economía salarial estable, lo que se reemplaza por una economía de subsistencia y/o de plataformas, promueven un individualismo extremo, haciendo progresiva la pérdida de cohesión social, de identidad común y de vínculos solidarios que conforman una comunidad. Un proceso de fragmentación social se hace evidente cuando aparecen conductas colectivas que se expresan como
1) anomia social que aborta todo intento de reacción, naturalizando las graves consecuencias que les afectan; 2) indiferencia cívica, manifestada fundamentalmente por un rechazo a toda participación ciudadana y un fuerte sesgo anti-política.
Tratando de evitar números o índices que expresan la gravedad económica, social, cultural, sanitarias y educativas que vivimos, intentaba descifrar como resumir mis argumentaciones para poder expresar, sin fatigar la lectura, que futuro nos depara este proceso rumbeado hacia la disolución nacional y la fragmentación social, y sus consecuencias si permitimos su concreción.
Pero pasaron cosas, y la realidad vino en mi ayuda para ahorrarme argumentos y corroborar la frase que titula esta entrada.
Veamos
EL «AYUDIN» QUE ME DA LA REALIDAD
Aportando al proceso que diariamente nos corre los limites de la degradación que se hace de ese «manual de instrucciones», como metafóricamente llamo a la Constitución Nacional, hoy los «capi di tutti i capi» de esa caterva de malhechores que, con mínimas excepciones, conforman el Poder Judicial de al Nación, produjeron un nuevo, ¿y van?, mamarracho.
Por si no sabes a quienes me refiero te los muestro.

Y a pesar de actuar como Moe, Larry y Curly, sus nombres son Rosenkranft, Rosetti y Lorenzatti, miembros de la Corte Suprema de (in)Justicia que hoy avanzaron con un fallo propio de sus infamias.
Recordemos.
A los pocos días de asumido el presidente Milei comenzó el proceso al que nos estamos refiriendo con el DNU 70/23. Entre tantas aberraciones que contenía en su absoluta inconstitucionalidad, tenía un articulo, el 154, derogando la Ley de Tierras, norma que limitaba la extranjerización de las tierras rurales.
Abro paréntesis [Un decreto, por mas DNU que sea, no puede derogar una ley. Y la Corte lo sabe]. Cierro paréntesis
La medida fue judicializada rápidamente con un amparo presentado por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM) y en enero de 2024 quedó suspendida por una cautelar del juez federal Ernesto Kreplak. Luego, la Cámara Federal de La Plata declaró inconstitucional esa derogación y sostuvo que cualquier modificación debía pasar por el Congreso.
En su alienación por entregar la Nación, Milei volvió a cargar con una ley, esas de delirantes nombres, donde se volvía a pretender la derogación de esa ley a los únicos fines de que un extranjero, y así lo decía esa cosa llamada Quirno y que funge de canciller, «pudiera comprar un municipio, una provincia, porque eso beneficiaria a la sociedad». Y agregaba «la soberanía es un discurso que para nosotros es anticuado»
Pero la aparición de un «trapo» diciendo «Las Malvinas son argentinas» en las manos de los muchachos que acababan de ganarle Inglaterra en el Mundial, recuperó el sentir nacionalista de nuestro pueblo haciendo masiva la consigna «La Patria no se vende». Y eso caló hondo en las conductas de 42 senadores que con su rechazo lograron que esa derogación se cayera. El Poder Legislativo respetando la voluntad popular, sanseacabó. Alpiste, a otra cosa porque perdiste.
Pero no. El neocolonialismo corporativo mandó a la cancha el jugador que le faltaba, el Poder Judicial omnímodo que cumple con las indicaciones de «Los Dueños» para que supervise y corrija las decisiones tomadas desde el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo cuando no respetan sus privilegios..
¿Y que hicieron los «capi di tutti i capi»?
Actuando en la misma sintonía fina del entreguismo con Milei derogaron el fallo de inconstitucionalidad emitido por la Cámara Federal y le restituyeron al DNU 70/23 la plena vigencia del articulo 154 que derogaba la Ley de Tierras. Los guardianes del «manual de instrucciones» avalando que un decreto lo viole derogando una ley.
La Corte argumentó que el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM) no cuenta con la personería legal para demandar en representación de toda la sociedad contra esta medida. (Esa «medida» es la soberanía, y esos ex-combatientes, que en su juventud fueron enviados a una guerra desigual para defender la soberanía, según la Corte ¡¡¡no pueden recurrir a la justicia para defender judicialmente la misma soberanía que defendieron con sus vidas!!!)
También sostuvo que para iniciar un amparo se exige un «interés personal, directo y concreto» que no se acreditó en este caso. Si no hay caso no se puede fallar. ¿¿¿Quién y como carajo podría expresar un «interés personal, directo y concreto» ante la entrega de la soberanía sobre el territorio nacional???. Ninguna, dice el constitucionalista Gil Domínguez. Y la Corte también lo sabe. Con este fallo buscan obturar todo reclamo judicial sobre la entrega del territorio nacional.
¡¡¡Todo el territorio nacional de remate!!!
Aaaahhhh, claro me faltaba esto: «La soberanía no es un bien colectivo judicializable» expresaron los cortesanos.
Por ultimo, y corroborando esa sintonía fina con la entrega del territorio, mientras evitan pronunciarse ante las varias presentaciones sobre la inconstitucionalidad del DNU 70/23, la Corte solo atendió lo relacionado al articulo 154.
Hacerlo a pocos días que la derogación de la Ley de Tierras fue rechazada por el Senado ante masivas movilizaciones populares, pareciera ser una demostración de «quien la tiene más larga».
Listo, el ultimo que apague la luz.
Bien, disculpándome de la digresión que me ocasionó el «ayudin», vuelvo al futuro que nos depara este proceso rumbeado en forma cada vez mas evidente hacia la disolución nacional y la fragmentación social, y sus consecuencias, graves, gravísimas, si permitimos su concreción.
Y para ir ahorrándome argumentos, y así facilitarles la lectura, vamos a poner ejemplos de como llegamos a esto.
LA DEMOCRACIA SIMULADA Y LA REPUBLICA MUTILADA
La Argentina tiene un sector dirigencial, en lo político, social, empresarial, sindical y en tutti cuanti actividad, que ha sido copado por una mayoría de sujetos que solo han pervertido ese «manual de instrucciones» que establece la Constitución. Ya sea motivado por los intereses de sus mandantes o del propio interés
Dice el «manual de instrucciones» que el pueblo gobierna a través de sus representantes (Art. 22-CN), con arreglo al principio de soberanía popular (Art. 37-CN).
Y como dice el proverbio, «Un ejemplo todo lo simplifica», vamos por él.
En la elección legislativa de 2023, el ejercicio popular de la soberanía designo como sus representantes en el Congreso de la Nación a 257 diputados y 72 senadores. Congreso de la Nación, uno de los tres poderes de la Republica.
Solo 38 diputados y 7 senadores fueron ungidos representantes de una minoritaria voluntad popular soberana identificada con el mileismo.
Por contrapartida 218 diputados y 65 senadores fueron electos por una soberana voluntad popular que no sentía ser representada por el mileismo.
Parecía obvio entender que estos 218 diputado y 65 senadores no compartían el programa de La Libertad Avanza, ya que, caso contrario, hubieran integrado sus listas. O por lo menos así lo entendían los sectores sociales que los votaron.
Pero ¡¡¡oh, sorpresa, sorpresa te da la vida!!! hubo una estampida de diputados y senadores, los que pisoteando principios, ideología, trayectorias y fundamentalmente la soberanía ejercida por el pueblo, decidieron no representar a sus votantes y si representar a los votantes de LLA.
Y así con 38 diputados y 7 senadores propios, y gracias a esta estampida, Milei comenzó a manejar el Congreso y conseguir mayorías legislativas que: le aprobaron leyes; no le derogaron DNU; no le rechazaron vetos.
Y estos trave$ti$ de la política se convirtieron en paladine$ de la gobernabilidad y de la defensa de lo$ intere$e$ de $u$ provincias$ (???) escondiendo $u $imulación democrática. (Me excuso, pero el espíritu del expulsado senador Kueider me cambió en este párrafo S por $).
Abro paréntesis [La gobernabilidad es un deber de quien gobierna y no de la oposición y la defensa de los «intereses provinciales» dista mucho de ser «los intereses de los provincianos» , como lo describo en la entrada «LA ENTREGA DE DERECHOS, LOS GOBERNADORES Y LA CGT», (13/2/26)]. Cierro paréntesis
Entonces eso de que gobernamos a través de nuestros representantes con el principio de soberanía popular se convierte en una democracia simulada.
Y sobre el tercer poder de la Republica, ¿Qué podemos agregar a lo ya dicho en el «ayudin»?. Podíamos hablar de los embustes de la causa Vialidad y de la causa Cuadernos fotocopiados, de equiparar jurídicamente a una ciudad (CABA) con una provincia, de los archivos de las causas que involucran a ministros y presidentes del Banco Central, o de patear para adelante la estafa de la criptomoneda, pero serían solo agregados a lo ya dicho en «LA CORTE DE JUSTICIA DEBE SER SOMETIDA A JUICIO POLITICO YA» (4/1/23)
Entonces, con un Poder Ejecutivo en manos de una persona difícil de describir sin el auxilio de la patología, con un sistema político que simula democracia y una judicatura colonizada por intereses que la aleja de impartir justicia con el principio de que todos somos iguales ante la ley, (Art.16-CN), con un gobierno que pierde su forma representativa, republicana y federal, cuando legisladores y jueces dejan de sostener el equilibrio entre poderes para pasar a ser conniventes del Ejecutivo, solo nos queda una republica mutilada.
Las consecuencias graves que nos deparan una democracia simulada y una republica mutilada, las que perversamente se retroalimentan, siendo los instrumentos para la disolución nacional y la fragmentación social, se manifestaran en una sociedad modelada por la minoría políticamente oligarca, económicamente liberal y socialmente reaccionaria, que habiendo colonizado los 3 poderes del Estado, hundirá a las mayorías populares en un mundo donde abunden las carencias y falten los derechos, donde los designios corporativos serán reglamentados para su ejercicio por el poder político del Estado en sus manos y custodiados como fieles cancerberos por un Poder Judicial omnímodo que supervisará y corregirá las decisiones tomadas desde el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo que afecten sus privilegios, todo presentado como «el bienestar futuro que llegará luego del necesario sacrificio presente».
Ahora bien.
NADA NACE DE UN REPOLLO.
No podemos pasar por alto los orígenes de esta situación de gravedad económica y social, que recicla persistentemente un modelo ya experimentado con la dictadura genocida del proceso pero también con gobiernos constitucionales como Menem, Macri y Milei los que, increíblemente, tuvieron la legitimación del apoyo electoral masivo de la población.
Entonces no podemos evitar asumir que estos errores en el ejercicio de la soberanía política, se producen por el analfabetismo histórico de una gran parte de la sociedad que la sumerge en una estupidez notable, perdón, digo por una torpeza notable en comprender las cosas.
Y esa torpeza notable se transforma en un perro que se muerde la cola, haciendo que un sentimiento de insatisfacción democrática, entendibles y generadas por demandas sociales no resueltas (niñez, juventud, salarios, jubilaciones, educación, salud, pobreza, que ya expresé en «MIENTRAS ESPERAMOS LAS EXPLICACIONES…»- 6/1/24), se transforme en la puerta de entrada a un nivel superior de degradación nacional.
Y con datos y no opiniones, si segmentamos por edad el padrón de la elección presidencial 2023. nos encontramos que de ese universo de argentinos y argentinas, el 67% vivió con conciencia económica y social durante el gobierno de Macri, el 50% también la tenia durante el periodo de Menem/De la Rúa y el 20% vivenció todas las debacles socio-económicas desde el 1976 hasta hoy.
Con lo cual solo me queda agregar una frase de Albert Einstein:
«LOCURA ES HACER LO MISMO UNA Y OTRA VEZ Y ESPERAR RESULTADOS DIFERENTES».
Pero es un error cargar las tintas sobre estas conductas sociales como las causales de la decrepitud de la Nación. Claro que no. Esas conductas son la consecuencia de esa degradación que, tiene sus causas en haber desvirtuado ese «manual de instrucciones», reflejando aquella frase de Hernández Arregui en «La formación de la Conciencia Nacional» asemejando al poder oligárquico como un pólipo que penetraba en todas las instituciones de la nación. Y con ese pólipo, ese poder oligárquico intenta eternizar su modelo de país sostenido en una democracia simulada y una republica mutilada.
Pero mas temprano que tarde llegará la hora del replanteo profundo.
Porque los pueblos no se suicidan.
Amen.
Abrazos y hasta pronto.
Les dejo la canción que escuche mientras revisaba este escrito